Superar una ruptura

Superar una ruptura no siempre es fácil, sobre todo cuando esa situación no se ha cerrado.
Todo es aún tan reciente, tan distinto, y además uno se siente solo. Abandonado de la mano de Dios, para ser sinceros, y aun así este paso tenía que darse. La rabia, el odio y la desesperación se extienden, pero todo está dentro de lo normal. Porque atravesamos las fases más diversas y, en teoría, son totalmente normales. Solo que a uno mismo le pesan y al principio le complican la vida. Superar una ruptura empieza por entender que ya no hay vuelta atrás.

¿Qué fases se atraviesan para poder superar la ruptura?
Por así decirlo, la vida se pone patas arriba por un tiempo. Todo parece tan confuso y revuelto y afloran muchos sentimientos. Sobre todo se extiende la desesperación. Y esa tiene su fuerza y, aun así, cada uno de nosotros atraviesa las cinco fases, quiera o no. En la primera fase, naturalmente, no queremos aceptar la ruptura. En la segunda fase aparece la rabia mencionada. Sin transición se pasa luego a la tercera fase, en la que uno quiere negociar otra vez y quizá también, para poder superar la ruptura y volver a hacerse ilusiones. Muchos llegan en la cuarta fase con una depresión, porque nada volverá a ser como antes. Solo en la quinta y última fase se instala la aceptación.
¿Cómo se puede superar la ruptura?
Desde luego no es fácil, sobre todo cuando uno quiere superar la ruptura y aun así todavía no está preparado. Pero una cosa por delante: nadie debería arrastrar una ruptura a la siguiente relación. Porque los reproches y los sentimientos que quedan hacia el ex favorecen el final enseguida si uno se lanza con una nueva pareja. Por eso, superar la ruptura, darla por cerrada y tomarse su tiempo con una nueva pareja; así se procede en teoría:
• Mantener en todo caso el contacto cero, si no uno se lo echa todo en cara.
• Guardar las fotos y los recuerdos, lo que no significa desterrarlos de la vida.
• Distraerse siempre sienta bien y cuidarse es en esta situación oro puro.
• Hablar siempre ayuda y para ello hacen falta personas de confianza que escuchen, pero que también ayuden y, si es necesario, sean un salvavidas.
Como se ve, todo requiere tiempo, buenos amigos y mucha fuerza de voluntad; así se puede superar una ruptura y algún día empezar de nuevo.
El tiempo lo cura todo

Superar una ruptura y lanzarse a la vez a una nueva relación no hace justicia a la nueva pareja. En el fondo, esa persona es más bien un parche de emergencia. Es mejor ir a lo seguro y superar la ruptura con uno mismo. Solo entonces se ha aprendido a manejarla. Porque el final de una relación siempre duele, pero también eso se supera tarde o temprano.