Un paso importante y uno de los momentos más bonitos de una relación es, sin duda, irse a vivir con la pareja.

Para que la convivencia sea realmente agradable para ambos, se mantenga y no suponga quizá el fin de la relación, hay varios puntos que conviene tener en cuenta. A continuación te explicamos cuándo no deberías irte a vivir juntos bajo ningún concepto y con qué pequeños consejos la convivencia con tu pareja sigue siendo sencilla y relajada incluso después de mucho tiempo.

 irse a vivir con tu pareja.

Irse a vivir con tu pareja: el momento adecuado

Naturalmente, no se puede decir de forma general cuál es el momento adecuado para irse a vivir juntos: hay parejas que se mudan juntas tras la primera cita y todo va de maravilla, y también hay parejas que prefieren esperar más para conocerse mejor y aun así sale mal.
No existe una receta exacta ni una garantía de que todo vaya bien, pero es aconsejable grabarse a fuego unas cuantas cosas básicas para que las posibilidades de éxito de la convivencia sean mejores.
Cualquiera que se haya enamorado alguna vez y haya encontrado a su supuesta pareja ideal sabe que lo que más quiere es pasar juntos cada minuto libre, pero ¿hay que dejar enseguida el piso propio y mudarse? Lo aconsejable es de verdad conocerse un poco mejor, lo que, además, no impide pasar juntos cada minuto libre. Así se tiene la posibilidad de comprobar si, estando tan pegados el uno al otro, todo sigue siendo igual de estupendo o si hay demasiadas cosas que hacen sencillamente imposible irse a vivir juntos.
Tampoco es nunca aconsejable irse a vivir juntos por motivos equivocados, como por ejemplo los económicos. Eso casi nunca funciona mucho tiempo. Conviene mudarse cuando los dos están realmente seguros y conocen las trampas de la vida cotidiana del otro. Para que irse a vivir con tu pareja salga realmente bien, hemos preguntado por ahí y hemos reunido algunos consejos prácticos.

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Irse a vivir con tu pareja: nuestros 4 consejos prácticos

Por supuesto, nunca se debería uno mudar de cabeza con la nueva pareja, sino pensárselo a fondo de antemano; nuestros 4 consejos pueden hacer la convivencia, sin duda, mucho más agradable.

Consejo 1
Convertir lo tuyo y lo mío en lo nuestro ha resultado ser a menudo un error, sobre todo cuando solo uno deja su piso y el otro se muda al de su pareja. Si decidís iros a vivir juntos, es un paso importante para la vida y, por supuesto, para la relación, así que ¿por qué no alquilar también un piso nuevo?

Consejo 2
Claro que, sobre todo al principio, recién mudados, lo que apetece es estar solo juntos, pero a la larga eso casi nunca funciona. Dejad, pues, suficiente espacio libre, aficiones separadas, un rincón al que retirarse en el piso común u otra alternativa para apartarse y recogerse, porque no todo el mundo tiene siempre un buen día y necesita tiempo para sí mismo.

Consejo 3
Para que la convivencia funcione de verdad, también debería haber normas claras para las tareas del hogar, porque, al fin y al cabo, se vive juntos en todo el piso. Hablad, por tanto, de quién prefiere hacer qué y apuntad esas tareas para que no se olviden.

Consejo 4
Y no dejéis que el dinero se convierta en el asesino de la relación al mudaros: fijad desde el principio una caja común para los gastos del hogar y repartid con justicia todos los costes que vayan surgiendo.