tener una relación perfecta
Tener una relación perfecta y envejecer juntos es el sueño de muchos. Pero la realidad suele ser algo distinta. Hacen falta ciertos ingredientes para poder vivir el sueño del amor eterno. Muchas parejas fracasan por los celos, por el afán de control o simplemente porque se van distanciando. Pero ¿estamos realmente hechos para la relación perfecta? Eso solo se descubre cuando se ha envejecido juntos y se tienen canas.
¿Sigue teniendo sentido una relación de pareja hoy en día?
Cada vez hay más hogares unipersonales y la tendencia apunta casi a la soledad elegida. Quién querría pasar el tiempo con su pareja sintiéndose solo en compañía. Y muchas personas se sienten completamente solas dentro de su relación. Pero todavía existen parejas que consiguen tener una relación perfecta, y deben de ser esas personas con las que nos cruzamos por la calle yendo de la mano. ¿O será solo apariencia? Entonces, ¿qué hace que una relación sea buena y duradera?
• El buen sexo
• La fidelidad es lo más importante
• No hace falta estar siempre de acuerdo
• Discutir de vez en cuando, hasta que salten chispas
• Darse espacio el uno al otro
• La confianza es la base de la unión
• No estar pegados el uno al otro
• Quererse, en las buenas y en las malas
Así, cada uno de nosotros tiene una receta a medida y puede aplicarla según lo necesite para tener una relación perfecta.
En tiempos de nuestras abuelas
Entonces el mundo era otro. Pero no porque fuera mejor; en los años duros y de escasez había que mantenerse unidos. Tener una relación perfecta no era, desde luego, lo que se vivía. Y a menudo era la abuela quien hacía de alma de la casa, mantenía unida a la familia y le daba fuerza y apoyo. Hoy las mujeres son más independientes y ganan su propio dinero. Por eso ya no se subordinan en la pareja, al contrario. Son ellas quienes marcan el ritmo, y eso les cuesta al género masculino, que antes era el señor de la casa. Los viejos tiempos han pasado y hoy se separa uno más rápido de lo que llega al altar. Por eso la relación perfecta tiene que crecer y madurar.
No rendirse, sino revivir
Todos tenemos nuestras manías y las mariposas en el estómago hace tiempo que echaron a volar. Por eso, una relación perfecta es un puzle de buenas cualidades, y empieza por la fidelidad y el cuidado mutuo. En consecuencia, nadie debe presionarse y conviene seguir los tres pilares de la pasión, la pareja y la amistad. Estos pilares son las anclas que nos dan el apoyo necesario, sobre todo en los tiempos que corren. Porque nadie quiere pasar por la vida solo. Queremos tener una relación perfecta y tenemos que trabajar para ello. Solo así somos felices, estamos satisfechos y transmitimos esa felicidad.